Archivos en la Categoría 'Hasta los coj****'

Análisis jurídico del “documento” firmado entre FMPCastilla La Mancha y Conversia.

Y es que bajo el título, “Convenio de colaboración”, aparece el documento firmado entre ambas partes y que tanto malestar, y con razón, está causando en el sector profesional, el de verdad, de la consultoría y asesoramiento de protección de datos.

Sin embargo, si uno analiza el texto detenidamente se da cuenta que no es un “Convenio de colaboración”, que se caracteriza por un intercambio de prestaciones no económicas (por ejemplo, organización de jornadas, difusión, transferencia de conocimiento), sino un contrato.

Para mayor clarividencia:

  • Lean la cláusula “Decimoquinta”;
  • Llama poderosamente la atención que en la cláusula segunda aparece la palabra “gratuito” pero sólo referente a una de las actividades (auditoría). Del resto no se dice nada.
  • Cláusula “Decimotercera”, se hace referencia a la necesidad de firmar un “contrato de adaptación” para adherirse al convenio. En otras palabras, contenido económico.
  • Cláusula “Novena”, impartición de cursos de formación en el Plan de Formación de la Federación. Más contenido económico.

¿Y por qué la forma jurídica de Convenio de Colaboración y no de Contrato? Fácil, presuntamente (porque no tengo todos los datos, como es obvio), saltarse el Texto Refundido de la Ley de Contratos del Sector Público.

Aunque la Federación de Municipios sea una Asociación, se le aplica dicha Ley (ver la mencionada norma legal al respecto).

Para más información:

-          Perfil del Contratante de dicha Federación: http://www.fempclm.eu/index.php?option=com_content&view=article&id=228&Itemid=182

-          Documento completo del Perfil del Contratante de la citada Federación:

http://www.fempclm.eu/images/stories/doc/perfildecontratante.pdf

En este sentido, llama poderosamente la atención que en la primera parte del mal llamado “Convenio de Colaboración” se diga que Conversia no está inmersa en prohibición de contratar, y ninguna referencia más a lo largo del citado texto a la mencionada Ley.

En resumen, que de Convenio nada, sino Contrato saltándose, presuntamente, el Texto Refundido de la Ley de Contratos.

*Post publicado como miembro de la APEP. Está hecho rápidamente, así que es posible que haya metido la pata, ya que me gustaría disponer más tiempo para ahondar en la naturaleza jurídica del instrumento firmado

 

Cierre de Megaupload: ¿Primera Guerra Digital o III Guerra Mundial?

Seguramente, calificarlo de una u otra forma sea una mera anécdota. Lo que sí ha cambiado son las armas y el campo de batalla: ordenadores y la red. Las víctimas, siguen siendo las mismas: los ciudadanos.

 No obstante, y desde mi humilde punto de vista, estamos ante un conflicto entre los gobiernos y nuestras libertades. Toda la “teoría de la propiedad intelectual” que se utiliza para justificar ésta u otras intervenciones, es una mera anécdota o excusa. Elija el calificativo que más le guste.

Esta semana, antes del cierre de Megaupload, recibía un correo electrónico con noticias de la organización EPIC que ya daba indicios del comienzo de esta nueva “Guerra” o lucha de poder por el control de la red. Dicho correo decía algo así:

“EPIC, tras un conflicto con el departamento de Seguridad Nacional de USA, ha obtenido casi 300 documentos de dicho departamento sobre un programa de vigilancia a través del cual se están monitorizando las redes sociales y elaborando sumarios (supongo que perfiles en función de lo que uno dice o deja de decir) sobretodo de aquellos que se muestran críticos.”

Por cierto, a modo de curiosidad, parece ser que este trabajo lo está realizando la empresa “General Dynamics”… ¿les suena? Para aquellos que sean amantes de la serie Fringe, y para los que no también, en la misma aparece una empresa llamada “Massive Dynamic” que se dedica a hacer experimentos de dudosa legalidad, en ocasiones, sin que lo sepan los sujetos afectados. ¿Casualidad o coincidencia el nombre?

Los gobiernos siempre quieren tenerlo todo controlado, y en la red están literalmente perdidos. ¿Recuerdan las últimas elecciones generales? ¡Si vendían a la prensa como un logro el haber saltado a las redes sociales para hacer campaña!  

¿Se acuerdan de nuestro texto constitucional? Cójanlo y lean detenidamente los supuestos de participación ciudadana. Luego, piensen en si están articulados en la práctica. Trasladen los mismos a Internet, y verán como son muy sencillos de poner en marcha.

Cojan también como ejemplo la movilización en la red contra el programa “La noria” y sus posteriores consecuencias.

Son sólo ejemplos positivos de la red.

Pero desde ayer, no se olviden, nuestros derechos han empezado a ser limitados.

¿De vuelta a la Edad Media?

Su Distinguida Señoría.

Nunca había sido un buen estudiante, así que con 16 años dejé de ir al Instituto. Como tampoco me gustaba trabajar –había estado de telefonista y repartidor de pizzas- un amigo me contó que había que hacerse del “partido”. Me dijo que la política consistía en hablar sin decir nada y que encima te pagaban, además de un sueldo, todos los gastos de manutención. Total, que decidí hacerme del “partido”.

Obviamente, con mi edad entré en lo más bajo del tremendo aparato burocrático que tenía –existían hasta 50 comisiones para gestionar el “partido”-, así que me tocó trabajar en la Comisión de Asuntos Generales. Básicamente mis responsabilidades eran hacer fotocopias y ocuparme de que el papel higiénico nunca faltase.

Un día nos visitó el líder del “partido”. Nos lo presentaron a todos. Como era un poco descarado –siempre me habían dicho que tenía don de gentes y que era un buen relaciones públicas-, al darle la mano le dije “¿Por qué no hacemos las fotocopias a doble cara? Ahorraríamos dinero para dedicarlo a otros fines, como la cartelería.

Él me contestó “Brillante idea. Llegarás muy alto en la política”.

Sólo por ese comentario, me ascendieron y poco después, gracias a que conseguí que los rollos de papel higiénico se cambiasen de doble a triple capa y además a un precio más barato que los anteriores, me nombraron Director de la Comisión de Asuntos Generales del “partido”. Y sólo con 17 añitos.

Un año antes de iniciarse la campaña electoral, el líder me llamó, y me pidió que me encargase de la cartelería. Juntos acordamos crear una Subcomisión de Cartelería adscrita a la Comisión de Asuntos Generales, convenientemente retribuida y presidida por mí. 18 años, dos puestos de Dirección, dos salarios. El dinero nunca se acababa en el partido.

Llegaron las elecciones e iba de segundo cabeza de lista de un municipio que tuve que buscar en el mapa para localizar dónde estaba. Ganamos las elecciones, pero justo antes de tomar posesión,  un escándalo de corrupción salpicó al cabeza de lista. Para cubrir el expediente, el “partido” le retiró, pero para que no perdiese dinero le dio un cargo dentro del propio “partido”, y a mí me tocó ser el Alcalde.

Antes de tomar posesión, le pregunté al líder “¿Qué hay que hacer?”. El líder me respondió,

“Muy fácil:

-      Gástate todo el dinero.

-      Haz obras y no preguntes si sirven o no.

-      Hazte siempre la foto.

-      Humilla a la oposición.

-      Y sobre todo, ni se te ocurra vivir en ese pueblo.”

Durante 4 años viví a todo trapo. Tenía 5 secretar@s a mi cargo, y 4 chóferes. Cada 6 meses fui cambiando de coche porque quería dar una imagen moderna. Nunca preguntaba lo que costaban las cosas, sólo decía “Hazlo y punto”. Si había réplica o contestación, colgaba el teléfono o suspendía la reunión.

Además, desde que se puso la Administración electrónica, eliminé las reuniones, no veía a nadie, y lo hacía todo por correo electrónico. Por cierto, con esto de la Administración electrónica, en el Ayuntamiento se podían hacer hasta 100 trámites electrónicamente. Bueno, eso es lo que vendí, porque realmente sólo existían 25 trámites en mi Ayuntamiento.

Y obviamente, seguía con mis cargos en el partido, o sea, tres salarios.

Terminado los 4 años, me volví a presentar y los vecinos me eligieron de nuevo. En este segundo mandato si hay un día del que esté orgulloso es cuando decidí suspender un pleno del Ayuntamiento un minuto antes de que empezase porque una bombilla se había fundido. ¡Cómo trinaba la oposición!

Sin embargo, llegó la crisis. Los últimos 6 meses de mandato fueron tremendos. Había que dejar aquello bien “pelado”. Le dije al líder que 8 años eran suficientes y que quería algo más relajado. Y me contestó “Pues al Senado, allí se vive bien”.

Y allí me fui. Dejé el municipio con una deuda de 250 millones de euros, pero hasta la fecha nadie me ha pedido ninguna responsabilidad. ¿En el Senado? Muy bien…vas, te sientas, aguantas el rollo y a casa. Además, cuando hace calor, tenemos la terraza con piscina y las copas a 3 euros.

Lo peor en el Senado es cuando nos dan un curso de formación, como el que estoy realizando en estos momentos para que no nos equivoquemos a la hora de apretar el botón del “Si” o del “No” en las votaciones, pero, al menos, mientras oigo al del curso me da tiempo para escribir estas líneas.

 


Twitteando

¿De qué hablamos?


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 995 seguidores